Lamine Yamal vivió ayer una auténtica metamorfosis. Hay un antes y habrá un después diferente tras su primer hat trick con el Barça. Su juego experimenta un cambio espectacular por su eficacia goleadora. Su forma de entender el fútbol está viviendo una transformación. Su principal objetivo ya no es centrar sino marcar. Se ha dado cuenta que tiene talento y capacidad para jugar de cara a portería. Con solo 18 años está llamado a hacer historia.
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