Entre los hombres del Deportivo eufóricos por llevarse los tres puntos de Zubieta, pocos se marchan con la cabeza más alta que Bil Nsongo, el autor del gol del empate (2-2) que le dio alas los suyos para conseguir la remontada. «Le dedico el primer gol con el Dépor a mi madre, que está en Camerún. Y también a todo el país», explicó el atacante del Fabril, que firmó su estreno goleador con el primer equipo.
El atacante camerunés se mostró contento por el premio, pero apela al espíritu de trabajo y al esfuerzo que no se ve sobre el césped. «Quiero seguir trabajando y hacer más goles. Es lo que hago en los entrenamientos, tengo en mi mente la portería», explicó Bil Nsongo. El futbolista fue el último cambio de Antonio Hidalgo, pero celebró como el que más el tanto con el que Mario Soriano culminó la remontada. «Estaba muy lejos, pero estoy muy contento, como todo el equipo». Satisfecho por las felicitaciones de sus compañeros, reconoce que quiere quedarse en la primera plantilla y celebrar más goles de blanquiazul.