La F1 ha emitido un comunicado sobre el Gran Premio de Bahrein tras el estallido de un conflicto generalizado en Oriente Medio. El fabricante de neumáticos Pirelli ya confirmó durante el fin de semana la cancelación de un test dos días previsto en el circuito de Sakhir por motivos de seguridad, después de los impactos de misiles en la región tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Mercedes y McLaren habían suministrado monoplazas para las pruebas de neumáticos en mojado, previamente planificadas, en Bahrein, pero Pirelli confirmó la cancelación del ensayo "debido a la evolución de la situación internacional".
"Todo el personal de Pirelli, que se encuentra actualmente en Manama se encuentra a salvo en sus hoteles. La compañía está trabajando para garantizar su seguridad y organizar su regreso a Italia y el Reino Unido lo antes posible", anunciaron.
La F1 también ha respondido al conflicto justo cuando la nueva temporada está programada para comenzar en Australia este próximo fin de semana. Un portavoz de la organización descarta tomar medidas inminentes: "Nuestras próximas tres carreras son en Australia, China y Japón, no en Oriente Medio; esas carreras no se celebrarán hasta dentro de varias semanas. Como siempre, seguimos de cerca cualquier situación como esta y trabajamos en estrecha colaboración con las autoridades pertinentes”.
El Gran Premio de Australia comienza el viernes 6 de marzo en Melbourne, y habrá una ronda de seguimiento en China del 13 al 15 de marzo. El Gran Premio de Bahrein es la cuarta ronda de la temporada después de Japón y tendrá lugar dentro de seis semanas, del 10 al 12 de abril.
En Australia, tranquilos
El promotor del Gran Premio de Australia ha lanzado un mensaje tranquilizador pese al caos de las últimas horas: "Estamos erealmente seguros de que no habrá ningún impacto para nuestra prueba", ha asegurado Travis Auld, director del evento.
El cierre de aeropuertos clave de conexión en Oriente Medio, como Dubai, ha alterado los planes de viaje de equipos y personal de cara ala carrera en Melbourne. Varios integrantes de escuderías de Fórmula 1, así como de F2 y F3 han tenido reorganizar escalas para poder llegar a Australia a tiempo.
"Las últimas 48 horas han requerido algunos cambios en los vuelos. Eso es en gran parte responsabilidad de la Fórmula 1. Ellos se encargan de los equipos, los pilotos y todo el personal que se necesita aquí para que este evento se lleve a cabo. Son bastantes. Tengo entendido que ahora todo está listo, que todo el mundo estará aquí preparado para la carrera y que los aficionados no notarán ninguna diferencia", ha señalado Auld en declaraciones que recoge la BBC.Según ha explicado, tres aviones fletados tienen previsto transportar a unos 500 de los casi 1000 empleados de la F1 afectados desde Europa.
El WEC, afectado
Bastantes más problemas puede tener el Mundial de Resistencia (WEC), que tenía previsto arrancar la temporada en Qatar dentro de tres semanas (prólogo los días 21 y 22 de marzo y carrera el 27 y 28), pero el emirato ha suspendido todos los eventos deportivos tras los últimos ataques sufridos por parte de Irán.
Esta suspensión también ha afectado directamente a la finalísima de fútbol entre España y Argentina, programada para el viernes 27 también en Losail.
La FIA está monitoreando la situación por si es necesario tomar medidas, pero de momento no se ha confirmado la cancelación, aunque en caso de suspenderse la prueba podría optar por un cambio de fechas o por buscar una ubicación alternativa.
"El Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA está siguiendo de cerca la situación actual en Oriente Medio: un proceso de evaluación riguroso que ha estado en marcha durante varias semanas. La seguridad de nuestros competidores, personal y aficionados sigue siendo nuestra prioridad absoluta. Por ello, la dirección del WEC de la FIA mantiene una comunicación directa y constante con las autoridades competentes de Qatar. Continuaremos evaluando la situación diariamente. Se comunicarán nuevas actualizaciones si es necesario”, han anunciado.