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Lalo, su retorno al Real Zaragoza y la fuerza del cariño de su zaragocismo

Lalo Arantegui desembarca por segunda vez en la dirección deportiva del Real Zaragoza, donde ya estuvo casi cuatro años, entre febrero de 2017 y diciembre de 2020, cuando se llegó a un acuerdo para su salida con el equipo en zona de descenso para que Miguel Torrecilla fuera su sustituto, por lo que estuvo tres temporadas completas, en las que el Zaragoza llegó dos veces al playoffs de ascenso, siendo eliminado por el Numancia en la 17-18 y por el Elche en la 19-20, la del parón por el covid que tanto daño le hizo a un equipo lanzado para subir.

En los últimos tiempos, el nuevo director deportivo, con una agencia de representación, LA Players, en claro crecimiento, tenía claro que solo la llamada del Zaragoza y por su zaragocismo le haría volver a la dirección deportiva, la que es su parte más vocacional, y esta ha llegado. De hecho, en noviembre de 2023 fue el candidato de Raúl Sanllehí para relevar a Torrecilla, pero la parte de la propiedad del Atlético impuso a Juan Carlos Cordero, que fue entonces el elegido. Ahora, no ha habido trabas y Lalo regresa con el Real Zaragoza en una situación límite.

En su anterior etapa, realizó medio centenar de fichajes, con éxitos sonados, otros más desconocidos y de mercados no habituales, de desigual suerte, apuestas decididas por canteranos que dieron muchos frutos y estuvo con ocho entrenadores, con más sombras que luces en estos.

En su primera etapa, Lalo, de 48 años, ya dejó muestras de las líneas de su trabajo, de su carácter, energía y liderazgo, y conocimiento de los resortes del mundo del fútbol, y del Zaragoza en particular y su capacidad para poner en valor a cantera. El ejecutivo, que llegó de la mano de Luis Carlos Cuartero como apuesta principal del director general (ahora ha sido clave también en su regreso) cuando fue cesado Narcís Juliá en febrero de 2017, realizó medio centenar de fichajes, con éxitos sonados, como Cristian Álvarez, Borja Iglesias, Luis Suárez, Puado o Eguaras, fichajes más desconocidos y de mercados no habituales, de desigual suerte, apuestas decididas por canteranos que dieron muchos frutos (Guti, Pep Biel, Pombo, Lasure, Delmás, Francés, Francho, Azón…) y ocho entrenadores, con más sombras que luces en estos.

Sus entrenadores

Llegó cuando ya estaba Raúl Agné, al que había traído Juliá, en el banquillo y fue cesado por la mala marcha del equipo para que César Láinez fuera el encargado de sellar la permanencia y él diera forma a su primera gran apuesta para el banquillo, Natxo González, con el que se tuvo paciencia y se rozó el ascenso, con una tercera posición tras una gran segunda vuelta y un playoff al que el técnico ya llegó comprometido con el Deportivo. Fue peor la baza de Imanol Idiakez, de divorcio tempranero y también la de Lucas Alcarez para que Víctor Fernández, como una idea que surgió de la propiedad, fuera el siguiente técnico de Lalo, con un nuevo playoff tras el parón de la pandemia con el Zaragoza en ascenso cuando se detuvo el fútbol y el mundo y un desastre absoluto después.

Lalo generó valor, con en torno a 25 millones, con traspasos como los de Guti, Pep Biel, Chavarría, Soro, Francés, Azón o las ejecuciones de opciones de compra de Pombo o Eguaras

Baraja fue el elegido por Lalo para rearmar a un equipo tocado e Iván Martínez, técnico del filial, su última bala fallida antes de su salida tras ser rescindido su contrato y el de su segundo, José Mari Barba, a principio de diciembre de 2020 para que llegaran primero Torrecilla en su puesto y después JIM en el banquillo.

Además de esos dos playoffs de ascenso (el Zaragoza solo ha disputado un tercero, en la 14-15), Lalo generó valor con ventas de jugadores que rondaron, en su etapa o en los años posteriores, los 25 millones de euros, como Guti (Elche, 5), Pep Biel (Copenhague, 5 con objetivos), Francés (Girona 3,5), Pep Chavarría (Rayo, 3,7 con objetivos), Soro (Real Madrid, 2,5), Iván Azón (Como, 2 millones), Pombo (Cádiz, 1,25), Eguaras (0,6)… además de otras ofertas que fueron rechazadas por la entidad por Lasure o por James.

Lalo pasó por el filial como jugador y después continuó su carrera por Levante, Águilas, Gandía, Jerez de los Caballeros, Binéfar, Sevilla Atlético, Conquense, Cultural, Huesca, Estepona y Ejea. Fue director deportivo en la SD Ejea y, en el 2012, Manolo Jiménez apostó por él como miembro de la Comisión Deportiva y estuvo un año en los despachos en el Zaragoza antes de poner rumbo a Villarreal, donde permaneció casi dos en su secretaría técnica como ojeador, hasta julio del 2015, cuando relevó a Luis Helguera en el Huesca. Casi dos años estuvo en el Huesca y se desligó pagando su cláusula (25.000 euros) para llegar al Zaragoza (también Barba tuvo que ejecutar su cláusula para alir del Huesca). En el Real Zaragoza renovó dos veces, en 2018 hasta 2020 y en marzo de ese año hasta 204, pero solo cumpliría unos meses, nueve en concreto tras esa prórroga.

Éxito como agente y ofertas rechazadas

Tras salir del Zaragoza encaminó sus pasos a la representación de jugadores, primero en Promosport, ahora AS1, una de las agencias más importantes de España, y después montando la suya propia, LA Players, donde se está haciendo un hueco en el difícil mundo de la representación y ha llevado a jugadores como Francés, Ángel Pérez, Marcos Luna, colabora con Saidu… Ahora, la idea lógicamente es vender esa cartera de futbolistas a otra agencia.

En estos años, donde fue partícipe de la salida en enero de 2022 de Eguaras al Almería o la reciente llegada de El Yamiq, ha rechazado ofertas de otros clubs de Segunda, Levante y Oviedo sobre todo, pero también Valladolid y Albacete, aunque ya tuvo propuestas en su etapa en el Zaragoza, hasta alguna de la MLS, pero la llamada del equipo de su vida ha sido más poderosa que nada para que Lalo viva su segunda etapa en los despachos del conjunto aragonés.

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