"Estamos desbordados, no esperábamos este cariño". Javier Rodríguez, hijo de Constantino Rodríguez "Tanti", fallecido el pasado domingo en El Molinón justo al inicio del partido del Sporting de sus amores, recordaba emocionado este martes las múltiples muestras de dolor y acompañamiento que han recibido. Tanto por parte del equipo como por parte de La Pola, el pueblo que lo vio nacer hace 82 años y donde ha sido despedido con un sencillo acto, con un responso en el tanatorio a cargo del párroco Fermín Riaño.
Fueron muchos los que se quisieron acercar a mostrar sus condolencias, y la familia se confiesa "desbordada", porque "somos personas normales, no contábamos con esta atención", apuntaba el hijo en el responso. Con él estaba cuando se encontró indispuesto, y con su nieto Sergio. A ambos les transmitió su pasión rojiblanca de aficionado durante décadas, dejando un hondo vacío en su familia, y también en la familia sportinguista.
"Despedimos a Tanti en el descanso; los cristianos creemos que jugamos la primera parte aquí y la segunda después de ese descanso; no sabemos cómo será, igual que pasa al inicio de un partido. Pero sabemos que tenemos un buen entrenador al que pedimos que lo acoja y le dé descanso para vivir en plenitud más allá de esta tierra", apuntó el sacerdote en la oración.
Los restos mortales de Tanti fueron incinerados en la intimidad familiar, tras dos días de "un cariño que agradeceremos de forma pública", aseguraba su hijo emocionado.