sports

La razón por la que Tsitsipas no va a Sudamérica: "La brecha financiera es considerable"

Stefanos Tsitsipas no encuentra la fórmula. Lleva meses y meses luchando para recuperar un nivel que, sea por los motivos que sean, ya no tiene. El griego volvió a caer en su debut en un torneo, esta vez en Dubái, aunque todavía es más dura la caída del ranking. Tras la derrota ante Humbert, abandona por primera vez desde 2018 el top 40 del mundo. Algo que parecía impensable hace dos años.

Los problemas que atraviesa en la espalda han tomado un protagonismo indeseado. Ahora, el heleno espera con ansias su última baza: la gira de tierra batida. Una superficie en la que ha sido capaz de competir en los últimos tiempos e incluso ganar algún torneo que le permitiría regresar al escalón en el que siempre ha estado.

Sin embargo, la dinámica es de ir cuesta abajo sin frenos. En Doha dio buenas sensaciones, venciendo incluso a Daniil Medvedev por el camino, pero esas luces son puntuales. Lo más habtiual es ver sombras, tanto en consistencia como en golpeos como su revés a una mano, tan poco frecuente en el circuito a día de hoy, a pesar de su gran belleza.

Image ID:
125954495
Stefanos Tsitsipas, en 2026
Dar Yasin
/clip/499858c4-16a1-47d8-a51e-5c5516898268_source-aspect-ratio_default_0_x600y225.jpg
1200
675

Aunque Doha es un torneo de menor categoría que un Masters 1000 o, por supuesto, un Grand Slam, para Tsitsipas era fundamental. Y es que el año pasado fue capaz de ganar en este territorio, por lo que defendía la friolera de 500 puntos. Una cantidad mayúscula que puede hacerte saltar hacia arriba o abajo del ranking con facilidad. Esta vez salió cruz.

Uno de los mayores problemas que ha tenido Tsitsipas en los últimos tiempos ha sido encontrar a un entrenador ideal. Hace un tiempo, decidió romper con su padre, Apostolos, que lo había acompañado durante toda su carrera, y optó por entrenadores como Mark Philippoussis y Goran Ivanisevic. Unas alianzas que no funcionaron en absoluto y le obligaron a regresar a la casilla de salida.

De nuevo con su padre, Stefanos está en un momento muy delicado de su carrera. En una entrevista hace poco tiempo incluso afirmó haberse planteado la retirada a sus 27 años. "Me asusté mucho después de perder el US Open. No pude caminar durante dos días. Ahí es cuando uno reconsidera el futuro de su carrera", reconoció el tenista griego.

Mantenerse en la cima del tenis mundial no es fácil y el físico debe acompañar para hacerlo. En 2019 dio el gran salto en el circuito ATP coronándose como campeón de las ATP Finals. Ahora, deberá esperar a que llegue su torneo predilecto, el Masters 1000 de Montecarlo, el cual ha ganado hasta en tres ocasiones, la última en 2024.

¿Por qué nunca va a Sudamérica?

El griego también explicó en Doha por qué no va nunca a Sudamérica a jugar. "Nunca recibí ninguna oferta interesante para ir allí; cuando la brecha financiera es importante, realmente no tienes otra opción que quedarte con lo que apoya tu carrera. Para ser sincero: desde un punto de vista financiero, es comprensible que elija otros destinos en lugar de Sudamérica. Todos los jugadores eligen sus torneos basándose también en las garantías. Así funciona el tenis", dijo.

"Sudamérica nunca me ofreció un trato lo suficientemente atractivo como para considerarlo seriamente. Oriente Medio siempre me ha resultado mucho más atractivo en cuanto a honorarios por participación. La gira europea también ofrecía sólidas garantías financieras. Eso marca la diferencia", finiquitó.

Read full story at www.sport.es →