Cuestionados sobre las preferencias de técnicos y jugadores a la hora decantarse por los emparejamientos de los octavos de final de la Champions League, la mayoría optan por escurrir el bulto. Que si lo importante es estar en el sorteo. Que sean los demás quienes se preocupen por nosotros. Que todos los equipos si están en el bombo es porque se lo merecen y tienen gran potencial. Las excusas de siempre para eludir una respuesta directa.
Nadie quiere herir susceptibilidades y arriesgarse a que una vez finalizada la eliminatoria alguien le pueda recriminar las declaraciones previas al doble enfrentamiento. Nadie quiere hablar en público, pero todos lo hacen en privado. Y ya lo creo que técnicos y jugadores tienen preferencias. Unos por considerar que unos rivales tienen más o menos potencial y otros por el deseo de saldar viejas cuentas pendientes.
Cruces morbosos
En las horas previas al sorteo que concretará los emparejamientos de los octavos de final de la Champions League se intuyen cruces de lo más morbosos. Por ejemplo, el que podría volver a repetir una eliminatoria entre el FC Barcelona y PSG. El conjunto de Hansi Flick frente al vigente campeón.
En el caso azulgrana, las preferencias no tienen demasiado secreto si tenemos en cuenta, a priori, la diferencia entre el potencial de los dos posibles rivales: Tottenham y PSG. Además, en la fase de grupos el Barça ya tuvo la oportunidad de visitar el feudo del conjunto de la Premier y llevarse los tres puntos en juego. Los de Eddie Howe llegan tras golear al modesto Qarabag y da la sensación que ya han cumplido con el principal objetivo europeo de la temporada. Desde su clasificación ya se considera un enorme premio estar presentes en el sorteo de hoy.
No es el caso del PSG. En París andan preocupados con el rendimiento del equipo pero no cabe duda que la plantilla de Luis Enrique está diseñada para repetir gesta y volver a pelear por su segunda Champions consecutiva. En Can Barça nadie quiere repetir experiencia con otra eliminatoria frente al PSG.
¿Y el PSG?
¿Qué piensan en París? ¿Prefieren visitar el Camp Nou o ir a Stamford Bridge? Tras eliminar a Mónaco con más sufrimientos de los previstos, Luis Enrique fue preguntado sobre sus preferencias de cara al sorteo. El técnico, no se decantó ni por Barça ni por Chelsea, aunque sí apuntó lo de la tremenda carga emotiva que supone medirse al Barça y recodó que Barcelona es su casa.
Dudas públicas que ya están resueltas en privado. El staff técnico y la plantilla del PSG lo tienen muy claro: quieren enfrentarse al Chelsea en los octavos de final de la presente edición de la Champions League.
Es evidente que el duelo entre Barça y PSG siempre va acompañado de un cierto morbo. Y más si tenemos en cuenta lo sucedido con Dro hace solo unas semanas, pero desde el seno del vestuario parisino, las prioridades son bien distintas.
Todos quieren al Chelsea en octavos. Tanto Luis Enrique como su entorno están convencidos que el recuerdo del conjunto de Stamford Bridge y la final del pasado mundial de clubes -único borrón en una temporada excepcional- son estímulo más que suficiente para que el PSG recupere su mejor versión futbolística y exhiba una regularidad que se ha echado de menos desde el inicio de temporada.
Con el Barça no se considera que haya cuentas pendientes. Luis Enrique ya sabe lo que es volver a Barcelona, las cúpulas de ambos clubes hace tiempo que firmaron las paces -Laporta y Al Khelaïfi- y los últimos trasvases de plantilla se han cerrado con acuerdo final (caso Dro).
Motivos más que sobrados para decantarse en favor de una eliminatoria entre PSG y Chelsea. Un duelo bendecido por el Barça, ya que automáticamente significaría que los de Flick se volverán a ver las caras con el Newcastle. Y todos contentos.