La baliza V16 de la DGT tiene otro problema: "Es posible que, cuando la necesitemos, no funcione"
Desde que entró en vigor a principios de enero de este año, la baliza V16, obligatoria en España para señalizar vehículos que han de permanecer parados por avería o accidentes, no deja de suscitar reacciones, polémicas y controversias.
La última de ellas la recoge un lector, que manifiesta en una carta su preocupación por un aspecto del dispositivo que no se había contemplado hasta ahora: la posibilidad de que el calor provoque que deje de funcionar correctamente.
“Estas balizas están alimentadas con una pila alcalina de 9V.”, comienza el lector Jesús Rubiralta, que prosigue recordando que “las pilas alcalinas tienen una temperatura de funcionamiento de entre 0 y 50 grados. Por debajo de cero grados, disminuye mucho la capacidad de la pila, por lo que la duración es más baja. Por encima de 50 grados, las pilas se autodescargan muy rápido”.
A 70 grados
Una circunstancia que ahora, en marzo, no se da en ningún punto de España. Pero llegará el verano y las temperaturas extremas: “Un vehículo cerrado al sol puede llegar a 70 grados fácilmente. Es muy probable que, cuando necesitemos la baliza, la pila esté muy descargada” y no funcione, señala la misiva.
EL PERIÓDICO se ha puesto en contacto con fuentes de la Dirección General de Tráfico, desde donde indican que “hay muchos modelos diferentes de baliza V16 homologadas y esta circunstancia no es en ningún caso un problema general”.
La DGT publicó un listado de más de 200 tipos de balizas. Para estar homologadas, deben contar con características como la de la conectividad con la plataforma DGT 3.0. Todas ellas deben garantizar su funcionamiento a temperaturas entre -10ºC y 50ºC. Asimismo, para condiciones de lluvia, también deben contar con un grado de protección que sea, como mínimo, IP54.
Son legales
Esta polémica sustituye a la anterior, que cuestionaba la legalidad de la obligatoriedad del uso de la baliza. Dicha controversia ya ha sido finiquitada por la Comisión Europea, que ha descartado que la obligatoriedad en España de la baliza V16 conectada como sustituto del triángulo de emergencia vulnere el derecho comunitario.
La Comisión ha subrayado que la regulación de estos sistemas no está reglada a nivel de la UE, por lo que corresponde a los Estados miembro establecer sus propias normas en materia de seguridad vial, aunque precisó que debe informarse de los requisitos técnicos exigidos a los fabricantes.
Juan Carlos Rivero, cazado con el micrófono abierto en la retransmisión del Barça - Atlético: "Tienen que meter uno"
La vuelta de las semifinales de la Copa del Rey están dando mucho de qué hablar, pero no todas las miradas están centradas sobre el césped del Spotify Camp Nou, ya que muchos aficionados al fútbol están pendiente de los comentarios de Juan Carlos Rivero en La 1.
Ya es habitual que sus narraciones se conviertan en tendencia en redes sociales, debido a que a veces comete algún error que él mismo no duda en reconocer. Durante la retransmisión entre el Barça y el Atlético de Madrid, el narrador de Televisión Española estaba dando un recital, pero por un problema técnico lo han dejado al descubierto.
Tras una primera mitad impresionante del equipo de Hansi Flick, que se adelantó 2-0 en el marcador, abriendo la eliminatoria de par en par, Juan Carlos Rivero, sin ser escuchado por la audiencia de La1, comentó: "Tienen que meter uno, tío…".
La declaración del comentarista del ente público no está pasando desapercibida en X, antes conocido como Twitter. Un usuario expuso: "Se les ha colado mientras daban las repeticiones en el descanso. Que vergüenza".
Otro estalló contra él: "En el directo de RTVE play el sinvergüenza de Juan Carlos Rivero ha dicho 'tienen que meter uno, tío'. A este se le está empezando a asomar el canguelo por debajo del gallumbo".
Pina abre el camino hacia la reconquista
España defendía estrella y estrenaba camino. En Castalia, bajo un cielo espeso de marzo, comenzó la ruta hacia el Mundial de Brasil 2027, el primer paso de una selección que en Sídney 2023 bordó la historia y ahora quiere volver a escribirla. La campeona del mundo se puso el mono de trabajo para iniciar la reconquista. Y lo hizo al ritmo de Claudia Pina.
El once era casi un manifiesto. Sin Cata Coll, Aleixandri, Paredes —madre reciente de Lea—, Mapi León ni Aitana, Sonia Bermúdez apostó por Nanclares bajo palos, como en la Euro ante la ausencia de la balear; María Méndez y Codina al mando atrás; Mariona de interior, Vicky López abierta a la derecha e Inma Gabarro como falsa nueve. Un equipo nuevo en nombres, reconocible en la idea.
El guion fue el esperado: Islandia atrincherada, bloque bajo, físico y peleón, casi todas dentro del área. España, paciente y coral, moviendo de lado a lado hasta desordenar el muro. Patri era la brújula, siempre cerca de Jessen para apagar cualquier conato; Alexia y Mariona buscaban el pase filtrado; Vicky daba amplitud y desborde; Ona y Olga percutían por fuera. Y Pina hacía un poco de todo.
Las llegadas caían por decantación: centros laterales, tiros lejanos, balón parado. Codina rozó el gol hasta tres veces. Rúnarsdóttir sostuvo a las suyas con manos firmes, retrasando lo inevitable. Porque era cuestión de tiempo.
El 1-0 nació en el alambre. Jonsdóttir y Olga quedaron tendidas tras un golpe, las islandesas pidieron pausa, pero el juego siguió. Vicky, despierta, encontró a Pina. Y la nueva ‘9’ dibujó su firma: derechazo desde fuera del área, seco, limpio, imparable. Marca de la casa para abrir el camino antes del descanso.
Islandia apenas inquietó, salvo una llegada de Eiriksdóttir que Codina desactivó con autoridad. Tras el paso por vestuarios, España apretó un punto más la presión y dio entrada a Edna por Gabarro. El segundo cayó pronto, otra vez con sello Pina. Pase largo, exquisito, de Mariona; control en la frontal, conducción hacia dentro, quiebro a dos defensas y rosca a la escuadra. Porque no sabe hacer goles normales.
El asedio fue constante. Ona, Vicky, Alexia y Olga se toparon con Rúnarsdóttir. Edna falló una clarísima, pero se redimió al instante: centro maravilloso de Ona Batlle y cabezazo académico para el 3-0, su primero con la absoluta. Castalia celebró el arranque de un viaje que apunta lejos.
No fue solo una victoria. Fue una declaración de intenciones. España quiere volver a Brasil para defender algo más que una estrella: quiere defender una manera de jugar. Y en Castalia dejó claro que el viaje hacia la reconquista ya está en marcha
Las acciones polémicas del Barça - Atlético de Madrid
El Barça ha encendido el partido en el Camp Nou no solo con los goles de Bernal y Raphinha, sino también con la polémica. Antes del 1-0, los azulgrana reclamaron penalti sobre Ferran Torres por una acción de Pubill dentro del área. El contacto generó protestas inmediatas desde el césped y el banquillo, pero De Burgos Bengoetxea dejó seguir y el juego continuó hasta desembocar en el tanto que, por ahora, mantiene viva la esperanza de la remontada.
La tensión fue en aumento. En una contra clarísima liderada por Raphinha, el brasileño arrancó con metros por delante, pero Koke lo frenó con una falta táctica que tampoco señaló el colegiado. La decisión encendió a Hansi Flick, que no pudo contener su enfado: se quitó la chaqueta y la lanzó al suelo en un gesto de frustración. Y en el 39’, nueva acción discutida: manotazo de Cardoso sobre Ferran dentro del área que el árbitro volvió a dejar sin castigo, aumentando la sensación de agravio en el estadio.
Al filo del descanso, en el añadido del primer tiempo, sí señaló penalti por una acción de Pubill sobre Pedri. Y así llegó el segundo gol, de Raphinha. Tras el descanso, en el 52', el Barça pidió falta sobre Ferran en la frontal del área. Nada.
Sobre el césped, el guion es claro. El Atlético está partido, superado por tramos, mientras el Barça, sin Koundé por lesión, monopoliza la posesión y acelera cada ataque consciente de que necesita más de cuatro goles para darle la vuelta al 4-0 del Metropolitano. Domina, aprieta y busca el tercero con urgencia, sabiendo que cada minuto cuenta en una noche que exige épica.
Metu regresa a la Liga Endesa... pero no al Barça
La dirección deportiva del Barça acertó de pleno la pasada temporada con el fichaje de Chimezie Metu, un jugador nacido el 22 de marzo de 1997 en Estados Unidos y desconocido en Europa que también tiene nacionalidad nigeriana (Cotonou). Por ello, no ocupa plaza de extranjero en la Liga Endesa.
Con 2,08 metros de altura y capaz de brillar como 'cuatro' y cumplir sobradamente de 'cinco' hasta qel punto de que llegó a ser el pívot titular con Joan Peñarroya, el interior tiene una amplia experiencia en la NBA con un total de 263 partidos, repartidos entre San Antonio Spurs, Sacramento Kings, Phoenix Suns y Detroit Pistons.
Metu rayó a gran nivel en el Barça de Joan Peñarroya, hasta el punto de convertirse en uno de los grandes referentes del equipo con 11,8 puntos, 4,8 rebotes y +11,8 de media en la Euroliga y 13,2 puntos, 3,8 rebotes y +14,1 en la Liga Endesa.
Sin embargo, esa historia de amor entre Chimezie Metu y el Barça empezó a romperse a mediados de noviembre, con un esguince de grado 2 del ligamento colateral interno de la rodilla izquierda que lo mantuvo 40 días de baja. Regresó sin tantas luces y el 25 de marzo de 2025 se lesionó de gravedad.
El angelino se rompió el tendón de Aquiles de la pierna derecha en el Palau en el tercer cuarto ante el FC Bayern y no volvió a vestir de azulgrana. Se especuló mucho con una renovación condicionada, coqueteó con el Madrid... y fue pasando el tiempo.
Y este martes ha llegado una auténtica 'bomba' con el anuncio oficial de su fichaje por el Dreamland Gran Canaria hasta final de temporada, un equipo que dirige Jaka Lakovic (gusta mucho en la planta noble del Palau) y que no está realizando un buen curso.
Tras la grave lesión de Miquel Salvó, el 'Granca' buscaba un refuerzo y ha apostado con fuerza por Chimezie Metu, una opción arriesgada y al mismo tiempo ilusionante. Si sale bien, será momento para mirar otra vez hacia un Barça que lleva meses buscando un pívot y el propio Xavi Pascual ya se ha resignado.
Juan Carlos Navarro y Mario Bruno Fernández se han movido con nombres como el de Chris Silva (fichó finalmente por el Fenerbahce), pero Josep Cubells no ha insistido lo suficiente y Joan Laporta no ha cumplido el compromiso al que llegó con el nuevo entrenador. Si todo va bien, el 3 de mayo jugará en el Palau... como rival.