Rafa Cabanillas se vuelve a coronar en la MARNATON eDreams by ME Sitges Terramar
Más de medio millar de nadadores se han dado cita este sábado en Sitges para disputar la MARNATON eDreams by Hotel ME Sitges Terramar. Con distancias de 2 km y 4,5 km, la prueba ha arrancado a las 9 horas con salidas desde la Playa de la Fragata y la Playa del Far de Sant Cristòfol, con llegada en la Playa de les Anquines, frente al Hotel ME Sitges Terramar. Además, unos 30 equipos han competido en los relevos de 4x200 m y cerca de 50 niños de entre 5 y 13 años han participado en la MARNATON Kids by SPORT.
"Hemos tenido un día perfecto para disfrutar de la natación en aguas abiertas", ha afirmado David Campà, director de MARNATON. "Esta segunda edición ha consolidado definitivamente la prueba, que ha vuelto a ser un éxito de participación. Nuestro objetivo, de cara a la próxima temporada, es poder acoger aún a más nadadores", ha concluido. esporist.org
En la prueba de 4,5 km, la victoria en categoría masculina ha sido, una vez más, para Rafa Cabanillas (0:52:50), entrenador del CE MARNATON. Le han seguido Javi Navarro (0:55:59) y Felix Parrilla (0:57:10). En femenino, Ona de Miguel también ha revalidado el título (0:57:51), tras su podio en Formentera el pasado 2 de mayo. Mireia Gómez ha sido segunda (1:04:21) y Carmen Crespo, tercera (1:04:28).
En los 2 km, Dani Ortiz ha conquistado el primer puesto (0:30:59), seguido de Aimar Camps (0:31:24) y Jan Porras (0:32:44). En femenino, Nerea Sánchez ha ganado con un tiempo de 0:38:33, por delante de Maria Fontanals (0:38:45) y Laura Grandes (0:39:42).
Próximas pruebas
El calendario de la Copa MARNATON eDreams continúa el 6 de junio en Begur, seguido de Sant Feliu de Guíxols (27 de junio), Cadaqués (19 de septiembre) y, para cerrar temporada, Ibiza el 10 de octubre. Más información e inscripciones en www.marnaton.com.
El insólito error de Agustín Rossi que le dio la ventaja parcial a Athletico Paranaense
Agustín Rossi protagonizó una insólita jugada en el partido entre Athletico Paranaense y Flamengo por el Brasileirao de este domingo. La acción ocurrió a los 10 minutos del primer tiempo, cuando el exarquero de Boca intentó controlar una pelota que se dirigía al arco, pero un rebote cambió la trayectoria y el balón terminó dentro del suyo.
Todo comenzó con un cabezazo que dejó la pelota picando dentro del área de Flamengo. Luego, el jugador Stiven Mendoza remató al arco. El disparo impactó en un defensor rival antes de llegar a Rossi.
En ese momento, Rossi realizó el gesto técnico para intentar embolsar la pelota, pero, ya desviada, también terminó rebotando en el arquero. El balón cambió nuevamente de dirección y se metió lentamente en el arco.
En una primera instancia, la jugada generó confusión sobre lo sucedido, aunque las repeticiones desde distintos ángulos permitieron reconstruir la acción.
La jugada dejó además una imagen llamativa: Rossi terminó del otro lado del palo respecto de la posición desde la que intentaba atajar, mientras observaba que la pelota ya había cruzado la línea. El error del arquero rápidamente se viralizó en redes sociales.
El encuentro se disputó este domingo en el Estádio Mário Celso Petraglia y terminó igualado 1-1. El árbitro Rafael Rodrigo Klein dirigió un partido que mantuvo la incertidumbre hasta que, en el minuto 84, Pedro Henrique le dio el empate al Flamengo.
El gol de Mendoza le permitió al conjunto local ponerse en ventaja rápidamente frente a un Flamengo que manejó más tiempo la pelota, pero que encontró dificultades para generar situaciones claras de peligro. Según las estadísticas del partido, el equipo carioca alcanzó un 63,9% de posesión, mientras que Athletico Paranaense se quedó con el 36,1%.
Pese a tener menos dominio territorial, el conjunto de Curitiba mostró mayor profundidad en ataque y logró incomodar varias veces al rival. En total, registró 18 remates, de los cuales cinco fueron al arco. Flamengo, en cambio, finalizó con 12 disparos y solo tres intentos efectivos sobre la portería rival.

El equipo local se plantó con un esquema 3-5-2 para intentar resistir los avances del conjunto visitante, que utilizó un sistema 4-2-3-1. Con el correr de los minutos, Flamengo aumentó la presión ofensiva y consiguió el empate recién a los 84 minutos, cuando Pedro Guilherme convirtió tras una asistencia de Bruno Henrique.
El desarrollo del encuentro también estuvo condicionado por distintas incidencias físicas y disciplinarias. Athletico Paranaense sufrió las lesiones de Leonardo Derik y Lucas Esquivel, lo que obligó al entrenador a realizar modificaciones durante el partido.
En el tramo final, la tensión aumentó por la acumulación de infracciones y amonestaciones. El conjunto local recibió tres tarjetas amarillas, mientras que Flamengo terminó con un jugador menos después de la expulsión de Danilo Luiz a los 91 minutos, tras recibir la segunda amonestación.
El gran dilema tras Lewandowski: ¿un nueve puro o uno impuro?
El Barça de la modernidad aborrece los nueves a pesar de haber tenido los mejores. Esta es la increíble paradoja que persigue al club desde hace tres décadas. Cruyff alcanzó la gloria sin un delantero centro, tras haber enviado a un nueve puro como Lineker a la banda, y solo al final culminó su proyecto con Romario, una variante tan deliciosa como efímera, prueba de la excepcionalidad de su fichaje. Luego apareció Ronaldo, pero fue casi como la visita de un extraterrestre.
En la era gloriosa del Dream Team, Pep convivió al principio con Eto’o, pero entendió antes que nadie que el carril del medio debía ser propiedad de Messi: un gran delantero como Villa tuvo que irse a la banda y una figura mundial como Ibrahimovic terminó despeñándose, incapaz de entender que el nueve, en el delicado ecosistema del Barça, corre el riesgo de ser lo más parecido a un cuerpo extraño.
En la segunda era de Messi, llegó la eclosión de Luis Suárez, un nueve tan espectacular como específico, pendiente siempre de reojo del gran ’10’. La lista de fracasos, medianías y excentricidades varias en esta posición es extensa. Hasta que llegó Lewandowski, al final de su carrera, y logró convertirse en uno de los escasísimos nueves puros que ha triunfado en el club blaugrana. Más allá de sus cifras impresionantes, el delantero polaco tuvo la inteligencia para entender a qué jugaba el Barça, cómo debía ser su rol con los más jóvenes, y cuál era el diferencial único que él aportaba. Sin él, el Barça de Xavi y de Flick nunca hubiera podido ganar los siete títulos, de los cuales tres ligas, que ha conquistado en los últimos cuatro años. Sin su experiencia y talento, que ha aparecido siempre en los momentos críticos, el club difícilmente habría sobrevivido la difícil travesía por el desierto de los últimos años.
De ahí que su relevo sea quizás el asunto de más calado de los últimos tiempos en la confección de la plantilla. El dilema es inequívoco: tras Lewandowski, ¿debe el Barça intentar el fichaje de un nueve de toda la vida, estilo Harry Kane, o debe volver a la senda clásica de un delantero híbrido como Julián Álvarez? El experimento de Lewandowski funcionó, aunque la historia demuestra que quizás fue una excepción y que el ariete, en el Barça post-Cruyff, tiene algo de contracultural y difícil de asimilar. Lo aconsejable quizás sea no volver a tentar la suerte y buscar una solución más natural en el sistema de juego más extraño y maravilloso que ha inventado el fútbol.
Unai Emery y su gran día
Unai Emery volvió a vivir una noche redonda con el Aston Villa para seguir agrandando su historia en los banquillos. El técnico de Hondarribia alcanzó ante el Liverpool su victoria número 600 como entrenador, una cifra que resume una carrera marcada por la regularidad, la capacidad competitiva y el éxito en contextos muy diferentes. De esos 600 triunfos, 107 han llegado al frente del Aston Villa, igualando así su mejor registro en un mismo club, el que también firmó durante su etapa en el Valencia.
El dato llegó además en un escenario inmejorable. El Aston Villa se impuso por 4-2 al Liverpool en Villa Park y certificó su presencia en la próxima edición de la Champions League, consolidando el enorme crecimiento del proyecto desde la llegada de Emery.
El equipo de Birmingham, que ha pasado de mirar con preocupación la zona baja a competir entre los grandes de la Premier, volvió a demostrar personalidad, pegada y una identidad muy reconocible.
La victoria tuvo también un valor simbólico por el rival. LEl iverpool, uno de los grandes de Inglaterra, se vio superado por un Villa ambicioso, intenso y convencido de su plan. Emery ha convertido al equipo en un bloque competitivo, capaz de responder en las noches grandes y de transformar Villa Park en un escenario de máxima exigencia para cualquier adversario.
El partido dejó, además, un dato significativo para Arne Slot. El técnico neerlandés vio cómo un equipo suyo encajaba cuatro goles en un encuentro de liga por primera vez desde septiembre de 2022, cuando con el Feyenoord perdió 4-3 ante el PSV de Ruud van Nistelrooy. Una estadística que refleja la dimensión del golpe sufrido por el Liverpool y, al mismo tiempo, la autoridad con la que el Aston Villa selló una noche histórica para Emery y para todo el club.
