La selección española se juega este viernes 10 de julio el pase a las semifinales del Mundial frente a Bélgica. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente afronta los cuartos de final con la ilusión de seguir haciendo historia en un torneo en el que ha recuperado el protagonismo perdido durante los últimos años.
España alcanzó los cuartos de final por primera vez en 16 años, un dato que ha despertado inevitablemente las comparaciones con el Mundial de 2010. La Copa del Mundo se le ha estancado en los últimso años. Aquel equipo terminó levantando el trofeo en Sudáfrica y, aunque las circunstancias son diferentes, la afición sueña con repetir una gesta que marcó a toda una generación.
Un objetivo claro
El objetivo ahora es claro: superar a Bélgica y meterse entre las cuatro mejores selecciones del campeonato. La Roja llega reforzada tras eliminar a Portugal en un encuentro de máxima igualdad, decidido en el tiempo de descuento después de un ejercicio de carácter y competitividad.
El triunfo ante el conjunto portugués dejó muy buenas sensaciones. España compitió de tú a tú frente a una de las grandes favoritas al título y supo mantener la calma en los momentos decisivos para encontrar el gol de la victoria cuando el partido parecía encaminado a la prórroga.
La expectación por el choque será enorme. Millones de aficionados seguirán el encuentro desde todos los rincones del mundo, conscientes de que cada partido puede ser decisivo en el camino hacia el título. El apoyo a la selección trasciende fronteras y también llega desde quienes se encuentran lejos de casa.
El Ejército respalda a la selección
Entre ellos están los militares españoles que participan en el despliegue Atlántico 26. Aunque el Mundial les coincide con una misión internacional, no han querido perderse ninguno de los partidos de la selección. "Con mucha ilusión, como siempre, y a ver si ganamos el Mundial. Madre mía la que liamos", comenta uno de los militares, reflejando el entusiasmo que se vive a bordo.
Antes de continuar su misión con destino a Canadá, los integrantes del despliegue enviaron un mensaje de ánimo al combinado nacional. "Los militares españoles del despliegue Atlántico 26 les deseamos toda la fuerza y la unión a la selección española para el Mundial", proclamaron al unísono los miembros de la Armada.
Los cinco buques españoles que integran el Grupo de Combate Expedicionario Atlántico 26 constituyen el mayor despliegue naval de las Fuerzas Armadas españolas este año. Con cerca de 2.500 militares, 75 vehículos, diez aeronaves, entre aviones AV-8B Harrier y helicópteros, y doce embarcaciones anfibias, todos ellos seguirán muy pendientes del duelo ante Bélgica, confiando en celebrar desde alta mar un nuevo paso de España hacia el sueño mundialista.