Vaya por delante que Flick ha mejorado el rendimiento de casi todos los jugadores que han pasado por sus manos en el Barcelona. Por citar solo algunos, a Eric García le rescató de una segunda cesión al Girona y le ha convertido en un puntal en cualquier posición en la que juegue y a Gerard Martín le ha transformado de lateral izquierdo a central de alto nivel, pareja ideal de Cubarsí. Pero hay uno al que ha elevado hasta la cima del fútbol mundial, hasta los primeros puestos de los aspirantes a Balón de Oro, y en estos momentos le tiene en plena, y por lo que parece, exitosa transformación en delantero centro. Por supuesto que me refiero a Raphinha, el futbolista sobre el que va a girar el cambio táctico que prepara el entrenador alemán para seguir en la senda de los títulos y, sobre todo, conquistar la Champions.
El inicio de Liga de Raphinha está siendo espectacular. Tres partidos, cinco goles y una asistencia, partiendo de una posición a la que teóricamente se está adaptando. No en vano, Raphinha llegó como extremo a un equipo en el que la demarcación de ariete puro, como pocos quedan ya, iba a ser para Lewandowski, también acabado de fichar, el '9' intocable que marcaría todo el sistema de ataque.
El brasileño jugó 50 partidos en su primera temporada, la 22-23 a las órdenes de Xavi, marcó 10 goles y dio 12 asistencias. ¡Perfecto! Números prácticamente idénticos registró el año siguiente, también con Xavi Hernández, 10 goles y 13 asistencias, eso sí, en menos partidos, 33. Nada que objetar, un notable alto, pero llega Flick y las estadísticas se disparan: 57 partidos, 34 goles y 26 asistencias el primer año y 33-21-8 la temporada pasada, condicionada por las lesiones. Claramente, Flick ha convertido a Raphinha en un delantero total, también de área, con desborde y punch, además de presionador incansable, justo lo que necesita su sistema.
En su trayectoria azulgrana, hay dos hechos que demuestran su gran valor. El primero, el no fichaje de Nico Williams, al que el Barça persiguió con empeño y esfuerzo sin conseguirlo. Pues bien, Raphinha pasó al extremo izquierdo de la delantera y ha firmado sus dos mejores temporadas, 55 goles y 34 asistencias en total. Nadie se acuerda de Nico Williams. Le ha ahorrado al Barça los 62 millones de la cláusula que estaba dispuesto a pagar al Athletic. La historia va camino de repetirse ahora con Julián Álvarez. Pongamos 120 millones de ahorro y a final de temporada compararemos.
Es elogiable cómo se ha adaptado el brasileño a la filosofía del Barça y al sistema de Flick con tanta rapidez y eficacia. El técnico alemán ha detectado su talento, versatilidad, estilo y compromiso y lo ha elevado a la enésima potencia. Ya no necesita el Barça un delantero centro de la vieja escuela, ya no es una preocupación máxima cubrir el hueco que ha dejado Lewandowski, ya tiene a Raphinha, un tres por uno, goleador, asistente y trabajador. La mejor creación de Hansi Flick, casi una obra de orfebrería.